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Por: Redacción Metroflor

Este mes de marzo celebramos el Día de la Mujer, por lo que la edición n.° 126 no podía publicarse sin incluir nuestro ya tradicional reportaje sobre las mujeres destacadas en la floricultura. En esta ocasión, entrevistamos a Zulma Patricia Argüelles Ramírez, una mujer empoderada, amable, de palabras claras y orgullosa de su familia y de su trabajo.

Zulma es la mayor de cuatro hermanos, esposa y madre de una hija próxima a graduarse de economía. Es bacterióloga de la Universidad Javeriana, con estudios en gerencia e innovación en procesos y couching. Zulma cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector floricultor. Actualmente, se desempeña como Directora de Laboratorio en Agroidea.

Primeros años: investigación

Aunque su carrera estaba orientada más hacia la parte clínica, hacia el final de su formación se incluyó en el programa la microbiología agrícola, un área que despertó en Zulma un profundo interés.

Al terminar la universidad, se abrieron plazas en el área agrícola de Corpoica, sede Tibaitatá. Allí comenzó a trabajar de la mano de la fitopatóloga Clemencia de la Rota en el programa de Epidemiología Vegetal, específicamente en la investigación de los agentes causales de enfermedades que afectan cultivos como la piña, la pitahaya y la papa. Al visitar estos cultivos, Zulma empezó a familiarizarse con el sector agrícola.

Dos años después, se enteró de que la empresa Americaflor estaba en búsqueda de personal. Se presentó a una vacante para asistente de laboratorio y fue llamada a entrevista. Sin embargo, en ese momento su padre enfermó gravemente, y la entrevista coincidió con las vísperas de su fallecimiento. Ante esta situación, Zulma informó que no podría presentarse y solicitó, sin muchas esperanzas, que la entrevista fuera reprogramada para una semana después, cuando estuviera en condiciones de ocuparse de ello. Para su sorpresa, accedieron a su solicitud. Pasó con éxito todas las etapas del proceso y, poco después, nuestra protagonista comenzó a trabajar en Americaflor.

Americaflor

Cuando ingresó, Zulma no sabía que se trataba de una empresa tan grande. En sus inicios, el laboratorio prestaba servicios únicamente para Floramérica, pero tras su consolidación como Americaflor, comenzó a abarcar varias fincas en la Sabana de Bogotá, Medellín e incluso en Ecuador y México. Su trabajo implicaba la identificación de microorganismos causantes de enfermedades en diferentes cultivos, lo que le permitió aprender mucho sobre el agro y la fitopatología.

Una de las cosas que más sorprendió a Zulma fue la rigurosidad del trabajo que se realizaba: todas las decisiones se basaban en información objetiva. Por ejemplo, antes de sembrar, todos los cultivos debían someterse a un análisis de suelo, certificación del material vegetal y evaluación de diferentes productos para definir cuáles eran los más adecuados para la rotación de cultivos. Esto no era una práctica común en los lugares donde había trabajado previamente. Todo estaba organizado con cronogramas, y las muestras enviadas al laboratorio —ya fuera para identificar agentes causales de enfermedades en distintos cultivos, analizar microorganismos en material vegetal, suelos y aguas, o realizar pruebas de eficacia— llegaban de manera constante.

El trabajo en el laboratorio era altamente metódico y disciplinado. Zulma aprendió a identificar microorganismos de diferentes cultivos y especies, a aislarlos, a cultivarlos e, incluso, a “pensar como ellos”. Con el tiempo, el proceso se hizo más ágil, pero el primer año representó un gran reto de aprendizaje para ella. Incluso hoy, después de más de dos décadas de experiencia en esta área, sigue asombrada y afirma: “Los microorganismos y las plagas apenas los estamos conociendo”.

Tras un año en la empresa, la directora del laboratorio se retiró y Zulma asumió su cargo. A partir de ese momento, además de la lectura y diagnóstico de muestras, su labor incluyó la organización del equipo, la programación de actividades y la realización de bioensayos de eficacia. También participó en diversos proyectos de investigación y dirigió pasantes en sus tesis, lo que le permitió fortalecer su vínculo con el ámbito académico y contribuir en múltiples estudios aplicados al manejo integrado de plagas y enfermedades.

Americaflor ofreció servicios a terceros únicamente en sus últimos dos o tres años de operación. Durante la mayor parte del tiempo, su trabajo estuvo enfocado en asistir a las fincas del grupo, generando estrategias de manejo integrado de plagas y enfermedades para optimizar el rendimiento y la sanidad de los cultivos.

Con el paso de los años, la estructura de la empresa cambió y, en 2013, se creó Agroidea, donde Zulma continúa trabajando hasta el día de hoy.

Agroidea

Cuando Zulma ingresó a Agroidea, el enfoque cambió y la empresa comenzó a operar como un laboratorio que prestaba servicios a terceros.

Se le asignó la dirección del laboratorio de cultivo de tejidos, donde estuvo a cargo de la producción in vitro de ornamentales (pompones y limonium), papa, plátano y banano. Además, continuó liderando el laboratorio de sanidad vegetal, con un portafolio de servicios de diagnóstico enfocado en la identificación de agentes causantes de enfermedades en diversos cultivos, no solo ornamentales, sino también en papa, banano, gulupa, maracuyá y otros.

Su trabajo también incluyó la realización de bioensayos de eficacia bajo condiciones controladas, empleando metodologías específicas, estandarizadas y validadas para evaluar ácaros, trips, minadores, Botrytis sp., mildius y otros patógenos. El objetivo es validar alternativas de productos químicos, biológicos y extractos vegetales.

Gracias a estos esfuerzos, lograron obtener la certificación del ICA como laboratorio de prestación de servicios a terceros en control de calidad de bioinsumos y extractos vegetales. Estas metodologías, registradas en el ICA, permiten evaluar bioinsumos y extractos vegetales mediante bioensayos de eficacia.

Otra de las áreas de experticia de Zulma es la producción de agentes de control biológico, como ácaros depredadores y Trichoderma sp.. Entre 2014 y 2018, Agroidea producía estos organismos y ofrecía un paquete de servicios que incluía su liberación en cultivos, capacitación y seguimiento. Zulma fue la encargada de dirigir todo este proceso.

Cuidado del medio ambiente

Dado que habíamos conversado ampliamente sobre los diversos seres vivos que interactúan en los procesos de la floricultura, era inevitable preguntarle a nuestra protagonista cómo percibe el avance del sector en materia ambiental

En su opinión, las prácticas en la floricultura  han evolucionado significativamente en este aspecto. Ha habido una reducción notable en el uso de ingredientes activos por hectárea, ya que cada vez se implementan más estrategias de manejo integrado. Estas estrategias incluyen el uso de productos de control biológico, como bacterias, hongos, bioinsumos y extractos vegetales, lo que ha permitido un uso más racional de los productos de síntesis química tradicional.

Además, como los métodos de control son más sostenibles y los períodos de reentrada a los cultivos son más cortos, se ha logrado un manejo físico y cultural más eficiente de las plantas.

Trabajo en equipo

En opinión de Zulma, quienes trabajan en el sector floricultor deben disfrutar de las relaciones interpersonales. Es fundamental ser tolerante, empático y tener una buena sinergia con los demás, así como disfrutar de capacitar y enseñar, pues “el trabajo es en equipo”.

El gremio floricultor depende de todos sus integrantes, quienes participan en la producción de flores. Cada uno debe ser consciente de la importancia de su labor. Cuando las personas comprenden la relevancia de su trabajo, su perspectiva cambia. No se trata solo de realizar una tarea, sino de entender el impacto que tiene hacer bien el trabajo.

En el laboratorio ocurre lo mismo: “Debemos proporcionarles a los miembros de nuestro equipo las herramientas necesarias para que sientan que su labor es vital dentro del proceso. Cada persona tiene un rol importante. No tiene sentido realizar tareas sin entender su propósito; una vez que alguien comprende la importancia de su trabajo, su perspectiva cambia significativamente”.

Zulma compara este concepto con la educación de los hijos: “En mi caso, tenemos una hija a quien le proporcionamos las herramientas necesarias para que tome sus propias decisiones, con la certeza que, ante cualquier dificultad, siempre estaremos para apoyarla. Esto es precisamente lo que hace un líder en un equipo: brinda capacitación, apoyo y herramientas, pero no debe volverse imprescindible. Si un equipo depende completamente de ti, no estás cumpliendo adecuadamente tu función, que es empoderarlo”.

Sobre Metroflor

Para despedirnos, le preguntamos a nuestra protagonista qué piensa de la revista. Nos respondió:

A Metroflor la conozco desde siempre y creo que ha evolucionado enormemente a lo largo de los años. Cada artículo es valioso, y me resulta interesante cómo cubren diversos temas relacionados con nuevos productos y desarrollos en la industria. Para mí, la revista es una herramienta esencial en mi proceso de capacitación, ya que no se puede abarcar todo solo a través de la experiencia con los clientes”.

Después de este comentario sobre los artículos técnicos de la revista, agregó:

También me parece interesante la publicidad que aparece; a veces descubro casas comerciales y productos que no conocía a través de esas pautas”.

Agradecemos a Zulma por habernos recibido en su oficina y le deseamos a ella, así como a todas las mujeres trabajadoras de la floricultura colombiana, un feliz día de la mujer.